Las estructuras internacionales acumulan historia.
Las empresas consolidadas rara vez se vuelven complejas por una única mala decisión. La complejidad suele surgir de decisiones razonables tomadas en momentos distintos, por equipos distintos, para una empresa que ya no es la misma.
La estructura suele cambiar más despacio que la empresa.
Lo temporal se volvió permanente
Una excepción práctica forma ahora parte del funcionamiento normal.
La dirección heredó la estructura
Quienes deben tomar la próxima decisión no diseñaron las entidades, cuentas o relaciones que ahora necesitan explicar.
Cada función conoce una parte
Finanzas, jurídico, fiscalidad, operaciones y el banco pueden conocer su área sin que nadie tenga la respuesta comercial completa.
Se sigue utilizando una entidad antigua
Una sociedad permanece en el grupo porque ya existe, aunque la función para la que se creó haya cambiado o desaparecido.
El crecimiento avanzó más rápido que el gobierno interno
Nuevos mercados, clientes o equipos llegaron antes de que la estructura y los derechos de decisión se adaptaran.
Un acontecimiento importante pone a prueba viejos supuestos
Un gran contrato, inversor, adquisición o financiación exige explicar acuerdos que hace tiempo no se revisan conjuntamente.
¿Sigue encajando la estructura actual con la empresa?
Una llamada inicial puede aclarar si conviene una revisión más profunda y cuál sería el siguiente paso adecuado.
